CUIDARSE ES DE BOBAS

Estoy cabreada. Mucho. Estoy harta de que se asuma que si te cuidas, te interesa lo que comes, te interesa tu aspecto, el maquillaje, lo que sea, el mundo asuma que eres una superficial. Una alelada que, a la pobre, no le da para más la cabecita.

Hace unos días estaba yo viendo  (más bien escuchando de fondo, estaba haciendo otras cosas a la vez, famoso multitasking) un vídeo de una maquilladora en YouTube y recibí el maravilloso input de que porqué perdía mi tiempo en ver eso, pudiendo ver interesantes vídeos sobre política internacional, macroeconomía o sociología. Ja. Gracias, no sabía que existían, me he pasado  casi veinte años de mi vida reventándome a estudiar para alcanzar la excelencia académica y conseguir un trabajo súper top  que me encanta precisamente viendo vídeos de Tati. Sí señor.

Muchas gracias. Necesitaba que alguien me ilustrara, me hablara del New Yorker, The Atlantic, The Economist. No sabía que existiesen Le Monde Diplomatique ni Monocle. Es que ni idea, oiga, yo solo veo a cuatro matadas de youtube que hablan de belleza y potis. A mí no me preguntes, sólo soy una chica.

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LA IMPORTANCIA DE LOS MIMOS

A veces me da la impresión de que todo lo que hacemos para estar bien (aka-guapas o como se quiera decir) ha de suponer un esfuerzo o algún tipo de restricción. A medida que tomas conciencia de lo que le sienta bien a tu cuerpo, muchas veces debes dejar atrás cosas que gustan mucho. Personalmente vivo muy en el “debes“: debes hacer ejercicio, comer esto, no comer lo otro, hacer esto, no hacer lo otro. A veces me estreso yo sola.

Esta semana volví a hablar un buen rato con esta amiga mía dedicada a temas de salud-investigación, ya que me encanta su enfoque de la alimentación. Me alucina lo que sabe de enfermedades como el cáncer y lo relacionado que está con lo que comemos, me flipa su piel…Se nota que se cuida a base de comida y no de cremas caras, y eso es algo que me interesa cada vez más.

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Entre otras cosas (como el vinagre de manzana como antioxidante potentísimo y limpiador del organismo [tengo que investigarlo más] e insistirme en el tema del zumo de limón, que ella hace cada mañana sin excepción), estuvimos hablando de lo importante que es ser flexible o, más bien, indulgente con una misma. No se puede hacer todo siempre bien. Pese a que es una persona que, precisamente por conocer bien la industria alimentaria, evita miles de alimentos supuestamente sanos y otras trampas healthy que nos tienden los grandes fabricantes de mierdas varias, me dijo: oye, de vez en cuando relajo. Alguna vez en casa pedimos una pizza enooooorme familiar repleta de grasas y punto, no pasa nada, siempre que normalmente hagamos las cosas bien.

Me gusta esta idea (que no es nada nueva, obviamente), de poderse relajar un poco con las cosas. Reconozco que me encanta salir a comer, que me flipa el queso, el vino, las aceitunas, los helados, los snacks llenos de glutamato…. ¡Me gustan mucho!. Y vivir en una sensación constante de privación me produce mucho estrés, creo que innecesario. ¿Por qué? Por que ni soy modelo, ni vivo de mi físico y porque a nadie le importa, más que a mi, lo bien o mal que yo me vea.

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Coffelovers

Todo este discurso happy puede parecer contradictorio con ir al gimnasio de forma consciente, mirar lo que como (en general) y darme muchos productos cosméticos. Pero no lo es. Voy al gimnasio de forma consciente y con objetivos porque me ha dado una confianza en mí misma que jamás antes había tenido. Antes siempre pensaba que ojalá tuviese el cuerpo como una modelo. Cuando empecé a entrenar en serio, un poco al tuntún y francamente no sé ni los motivos que me llevaron a ello, empecé a verme un cuerpo bonito y fuerte, súper femenino, y en el que me encontraba a gusto. ¿Era cuerpo de modelo? No, y menos mal, para optar a eso hubiera tenido que dejar de comer, literalmente, y creo que no me vería bien en un cuerpo tan delgado, ya que no es mi constitución. También, obvio, cuido lo que como, entre otras cosas porque si hago deporte fuerte mi cuerpo no puede vivir a base de tostadas de pavo, tengo que comer contundente pero hay que elegir bien lo que le das y evitar lo que te sienta mal. Además quiero que mi piel, mi pelo y mis uñas se vean bien, y para eso hay que comer las cosas adecuadas, no bollitos de marcas de cereales supuestamente llenos de fibra (aunque realmente son puro azúcar). Y me doy muchos potingues y me maquillo porque me encanta la cosmética y el maquillaje. Ese momento del día de endiosarme antes de salir o al volver a casa es oro puro, forma parte de mi autoestima y de quererme a mí misma. Creo que si te lo puedes permitir y te apetece gastarte 50 euros en un tónico, debes hacerlo. Te lo mereces, ¿porqué no? Apetece mucho más limpiarse la cara si sabes que luego te vas a dar ese producto que tanto te gusta y que te hace sentir tan bien. La cosmética es más eso que hacer milagros con las arrugas…

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Y por eso mismo creo que de vez en cuando está genial permitirse vaguear un poco, comer alguna cosa insana… Yo noto que cuando hago eso luego vuelvo con muchas más ganas a la vida sana. No sé si me estoy explicando. Que creo que tanto ir a hacer pierna al gimnasio porque te apetece tener un buen jamón firme como, en un momento dado, devorar una pizza enorme con tus amigos, tiene que ser parte de estar bien y de mimarse el cuerpo y el alma (un poco cursi ha quedado, sí). La parte psicológica es fundamental, y saber que no restringes cosas en plan locura y que si te apetece en un momento dado algo más graso, lo podrás comer, invita a ser más constante cuando el cuerpo puede serlo. La promesa del premio es maravillosa…

 

Y YA, LOS ÚLTIMOS CAMBIOS

Como decía estos días, he seguido introduciendo cambios. Toca hablar de cuerpo y de algunas cosillas sueltas que, en mi opinión, también me han servido mucho.

En cuanto al cuerpo, ya comenté aquí lo de dejar de hacer 2+2 (pierna+ tren superior), e introduje algunas variaciones, aumenté los pesos… Me he notado más agujetas y que me sentía, en general, mucho más fuerte. Y bueno, compré unas mallas nuevas negras, petadas, con transparencias…. De estas que te apetece estrenar y ponerte sin parar porque te sientes absolutamente pibón con ellas. Eso motiva bastante para ir al gimnasio, como ya mencioné :).

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He tratado de combinar esto con aumentar la comida sana sin límites y cortar un poco los vicios entre semana, compensando comidas copiosas con cenas ligeras y siendo muchísimo más estricta con los alimentos que me provocan intolerancia. He dejado el pan del todo, el café lo tomo solo o lo cambio por té con hielo… Y estoy encantada con los resultados. Me noto mucho más ligera, menos hinchada.

No es una cuestión de calorías, de verdad, es una cuestión de volver a comer lo que sé que me sienta bien, dejando los caprichos para el fin de semana y ateniéndome mucho a las consecuencias. El viernes cené pizza y mozzarella de bufala, pero como durante la semana lo había hecho bien, me no me encontré especialmente mal después. También es que no era pizza preconizada con mil historias, era un sitio de masa casera, productos pijolis y demás. Eso también se nota.

Otro de los cambios de los que más orgullosa estoy, y que me encantaría desarrollar más adelante, es que dejé de fumar socialmente. Me costó un poco al principio, pero ya no lo necesito en absoluto. He fumado alguno suelto (2 en el último mes) y como no tengo ese enganche, siento que no me apetece. Es como si fueran los primeros cigarros que fumas en tu vida, que te saben hasta mal y te ahogan. Pasando totalmente. No sólo es malísimo para la salud y provoca cáncer, es asqueroso para TODO. Y poniéndonos en plan hiper-frívolas, es lo peor para la belleza.

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NovellaRoyale. Pensemos en la mala piel de esta señora AHORA.

Finalmente, he añadido un par de suplementos guays que me animan a empezar el día con ganas de hacerlo bien. Por un lado, tomo un gran vaso de agua con los polvos de The Mane Choice para el pelo. Están bastante pasables de sabor y, si soy sincera, me lo estoy notando mucho. Especialmente en las cejas, lo cual no sé si me encanta, pero desde luego es una prueba de que funciona. Me noto el pelo genial y, en esta época, me apetecía introducir algo concreto para el tema capilar.

A los polvos del pelo le he sumado las gotas antioxidantes del Dr. Brandt (antioxidant water booster). Simplemente se echa una pequeña cantidad en el agua, batido, zumo (lo que quieras) y promete que te ayuda a la desintoxicación general del cuerpo y que contiene antioxidantes como el polifenol. Es pronto para saber resultados, pero de momento me resulta muy cómodo y tenía ganas de probarlo! Tengo en mi poder el Beauty Dust, pero no quiero probarlo todo a la vez.

Estoy FELIZ con los cambios.

MÁS NOVEDADES

Vuelvo a publicar y continúo mi lista de cosas estupendas que me ponen estupenda. Reconozco que estaba un poco desmotivada el mes pasado. El no ver cambios y sentirme estancada me desanimó mucho y me desmotivó incluso para escribir nada. Además tuve mucho trabajo, lo cuál hizo que fuese menos al gimnasio. En fin, un bucle gris.

Estoy plenamente de vuelta, y con cambios. A veces siento que la relación que tengo conmigo misma es como cualquier otra: tienes (TENGO) que cuidarla, esforzarte y, de vez en cuando, introducir pequeñas novedades que nos den vidilla. Igual estoy forzando la metáfora, pero se entiende. ¡Y eso es precisamente lo que necesitaba! Nuevos alimentos, suplementos, rutinas… En fin, ilusionarme un poco y probar cosas nuevas. Eso sin olvidar a la maravillosa fuerza de voluntad, de la cual hablaré algún día.

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En relación a mi cara, no solo he renovado maquillaje y cremas y aceites (ma-ra-vi-lla). También he introducido unas esencias coreanas que me tienen fascinada por su… ¿cómo decirlo…?¿delicadeza? ¿sutilidad? Es como darse algo muy especial en la cara, es un paso no estrictamente necesario, pero que apetece; es muy gustoso. Tengo varias para elegir, y cada noche me pongo una, según mi ánimo. Y por la mañana me levanto con la cara genial. Me hacen sentir súper diva, jaja.

Además de las esencias, estoy probando el aceite de maula y neroli de Nyakio (este) y me está encantando a niveles insospechados. Ya usaba el aceite de Marula de The Ordinary y me gustaba mucho, pero esto es otro nivel: el aroma, la presentación… Me interesa el hecho de que ayuda a unificar el tono de la piel, he leído que incluso sirve para aclarar manchas, y eso me pone bastante. De esta marca tenía ya la mascarilla de camomila (es una sleep mask para dejar mientras duermes) y me parecía increíble, de los productos más efectivos que he probado nunca.

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En la oficina he incorporado aguas en spray, una de Mario Badescu de lavanda, entre otras,(le tenía muchas ganas a la marca), y he llevado allí el aceite de Marula de TO. El ambiente en mi oficina es sequísimo, me ha llegado a doler la cara de lo tirante que se pone, así que necesitaba llevar algo que me aliviase de forma muy rápida. El agua de MB es un gustazo y, de vez en cuando, me doy un par de gotitas de aceite en el contorno de ojos. Tengo la piel mil veces mejor.

Por otro lado, hablemos de limpieza. No sólo a veces mola cambiar los productos que usamos, que lo he hecho, también está genial introducir algún aparatito que ayude a limpiar en mayor profundidad partes que normalmente toco poco (MUY poco), por ejemplo el cuello. Mi beauty dealer me regaló un cepillo facial de la marca Michael Todd y me está encantando. No hace falta usarlo cada noche, aunque estoy siendo constante y se nota. Me parece muy cómodo: puede usarse bajo la ducha… ¡Lo recargas eléctricamente y dura muchísimo!

Estoy encantada. Me noto la piel muchísimo mejor y han sido solo un par de cambios, ni siquiera me ha costado mucho.

Featured image: @lejennie

RECOGIENDO CABLE: LO QUE HACÍA MAL

Bueno, pues tras una bochornosa desaparición de casi un mes, vuelvo al redil lamiéndome las heridas. Por motivos del guión estuve descontrolada varias semanas. Eso por un lado. Por otro, estaba equivocada en varias cosas y me he dado de bruces con la realidad. Veamos.

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¿Os acordáis de cuando dije que lo de que el agua con limon en ayunas no servía para nada y que solo las modelos y gente fatua se creían de verdad esa pamplina? Pues resulta que estaba muy equivocada. No solo no es una moda absurda, sino que al parecer tiene beneficios reales comprobados por la ciencia. Una amiga, ajena al mundo belleza, pero bien cercana al mundo médico-investigación contra en cáncer-nivel pepinazo me lo confirmó. Me dijo, literalmente, que estaba demostrado por estudios de nosequé universidad y bablablabla (palabros médicos que me transmitieron confianza…) Vamos, que sí, que sí que es bueno para el sistema digestivo. Y todo lo que sea bueno para mi tripa merece una oportunidad. Lo he empezado a hacer. Reconozco que todos los días es imposible, pero quizá congele cubitos de hielo de zumo de limón para tenerlo preparado.    O me compre una botella grande y preciosa de cristal para dejar preparado un litro para dos o tres días…

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Otro tema que me traía de cabeza era lo del desayuno, como ya os conté aquí. He estado más o menos desde septiembre en un bucle de autocompasión (tengo hambre – sólo hay trigo – tengo hambre – solo hay trigo) y, de verdad, lo paso fatal cuando tengo hambre (¿quién no?), no puedo ni pensar, no me puedo ni concentrar en el trabajo. ¡Además sin necesidad!. Había vuelto entrenar fuerte, era LOGICO tener ganar de comer locas si quemaba tanto. Buenovale. Pues al final, después de una semana de comer a dolor en el país de la grasa, decidí que quizá, mi creencia de que soy una persona que no desayuna me estaba haciendo mucho daño.

Asi, llevo unos tres días desayunando esto:

  • batido de apio+ platano+ frutos secos+ semillas + agua
  • MUCHA avena con café y leche de nuez + cacao puro + chia
  • suplemento capilar en un vaso de agua

Sí, soy un pelín extremista. Todo esto a las 8 am. A las 15’30, cuando como de verdad, aún estoy digiriendo cual boa constrictor. Creo que he encontrado la clave. Y tampoco es que me sienta muy pesada, la verdad. ES RARO. Me siento llena en el sentido bueno, dietístico, de la palabra. O, al menos,  en el de no entrar al bar cual zombie poseída

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¡TORTILLA DE PATATA!

Pues hasta aquí. Esta es la primera parte de mi vuelta al redil u operación pre-navidad.

Imagen portada: Janettemichaela tmblr

LAS MEDUSAS

No sé si habéis leído la segunda parte de El diario de Bridget Jones. Yo lo he leído mil veces porque me encanta. Me parece un libro genial, aunque ahora cuando lo releo, ciertas cosas me rechinan bastante por machistillas y otras, simplemente, me suenan a chino. Lo de no tener móvil ni whatssap es una cosa que ahora nos parece casi de ciencia ficción, y ha hecho que muchas de las aventuras y desventuras de Bridget, basadas en no moverse de su casa por si su amado la telefoneaba al fijo (¡!) en el preciso instante en que ella bajaba a comprar leche, nos suenen muy vintage o, directamente, desfasadas. Bridget hoy día compraría leche (de soja) on line y, lo más seguro, tendría Tinder. Pero, entre tantas cosas superadas, hay una que sigue tan actual como cuando Fielding escribió sus novelas: se trata de las medusasContinue reading “LAS MEDUSAS”

SINFUL EATING

Estoy recapitulando un poco, ahora que ya es casi mitad de octubre, qué es lo que he estado haciendo mal últimamente. Porque, la verdad, me encuentro algo peor del estómago. Después de portarme como una santa al principio, empecé a relajarme con ciertos aspectos de la dieta. Inicialmente de forma muy, MUY excepcional, y luego con mayor frecuencia. Lo he notado mucho. Estoy hinchada, dolorida y, de verdad, con menos energía. Desde hace unos días estoy analizando mis puntos débiles y viendo porqué fallo y qué puedo hacer para remediarlo. Continue reading “SINFUL EATING”

COMER SANO SIN SER UN PARIA SOCIAL: NORMAS BÁSICAS

Si hace poco que has comenzado a cuidarte, bien porque estés comiendo sano en general, haciendo dieta en particular o porque te hayas apuntado al gimnasio, seguro que te apetece que el mundo sepa de tu hazaña, de tu particular cambio de vida. Pero debes saber que todo en la vida, incluso hacer dieta, tiene una serie de buenas maneras asociadas. Su propia etiqueta, si quieres. Es algo que deberás conocer si no quieres que tus amigos y familiares salgan despavoridos cuando sepan que te aproximas, pensando que vas a hablarles, por enésima vez, de las bondades de la quínoa. Así que… ¿cómo hacer dieta/empezar a cuidarte sin volverte medio idiota? Aquí tienes unas nociones  básicas para que te sigan invitando a fiestas y no te conviertas en un apestado social (con un tipo envidiable, eso sí). Continue reading “COMER SANO SIN SER UN PARIA SOCIAL: NORMAS BÁSICAS”