MITOS DEL GIMNASIO (II)

Es curioso cómo el aspecto físico de las mujeres está tan presente en nuestra sociedad (anuncios, modelos,  cremas, Pedroche) pero, en cambio, se hable tan poco de lo mucho que podemos cambiar, si queremos, sólo haciendo deporte. Nadie duda en recomendarte cremas carísimas para reducir cartucheras, operaciones estéticas fuera de nuestro alcance, dietas que nos enferman y nos dejan hechas fosfatina.. Nadie se cuestiona el recomendar (o hacer) algo así, pero si hablas de hacer pesas, intentar ser serio con el deporte y atreverte a levantar peso…entonces casi todas las mujeres que conozco huyen despavoridas. Un error, en mi opinión, fruto de estar mal informadas. Normal, tenemos un montón de ideas preconcebidas…

En este post quiero tratar algunas de las creencias falsas que yo tenia respecto al deporte (concretamente, el que hago: pesas). Supongo que no están todas las que son, pero sí que son todas las que están. Estas son las mías, probablemente haya más, tengo pendiente una charla con una monitora de mi gimnasio para que me cuente un poco lo que ella ha ido detectando.

Antes de empezar a hacer pesas en serio yo pensaba que…

  • Era mala en el deporte: bueno, yo es que era una persona cero deportista, ya lo he dicho alguna vez, me parecía un rollo-tortura. Deportes de equipo, antes muero. Ya si hay pelota de por medio me da el parraque (me dan miedo los balonazos). Cualquier cosa que implique frio, correr, madrugar, barro, raquetas, redes, canastas, patadas, brazos en molinillo, contacto físico con otros… ug. Es que lo odiaba, normal ser mala en cualquier deporte que implicase esas cosas. No voy a ahondar en las pesadillescas clases colectivas del gimnasio, en lo humillante que me resultaba no pillar el ritmo a NADA, en lo tarada que me sentía en las clases de baile y step (lo odio), en lo ridícula que me veía en esas mazmorras clases con espejos y cristales en que todo el mundo puede verte sufrir. AJJJ. Pero no, señoras, yo no soy mala en el deporte, es que hay deportes que no son para mí! Cuando empecé con las pesitas me pareció fácil. Aquí nadie me obligaba a nada, nadie me gritaba “VAMOOOOOOSSSSSSSS, CON RITTTTMO” con Elvis Crespo sonando de fondo. Eso me gustaba. Y, encima, en nada me noté un cambio brutal en el cuerpo. Un momento…¿un deporte que no me aberra y que parece que funciona? ¿Dónde firmo?
  • Me pondría fuerte/grande con las pesas: jaja. Me hace gracia pensarlo ahora. Los hombres sufren tanto para aumentar músculo… y eso que tienen testosterona. Hay que comer mucho, MUCHO para ponerte grande si haces pesas/máquinas. Para empezar, te pones dura, pero si te descuidas, es probable que adelgaces, es decir, OJO si lo que quieres es ponerte buenorra en plan potente, vas a tener que cambiar mucho tu forma de comer y empezar a comer a lo bestia. De hecho, lo normal es tener mucha más hambre. A mí esto me cuesta mucho todavía y no es extraño que cuando paso un par de semanas yendo a tope al gimnasio alguien me comente que estoy más delgada. No es a propósito, pero si coincide que por trabajo, pereza o lo que sea, como “poco” o como mal, pierdo peso sin querer.
maxximun portal
NO PIENSES EN ESTO… (imagen: maxximun portal)

Las pesas no te van a poner grande, van a sacar a la luz unos músculos preciosos: unos muslos bonitos y fuertes, unos brazos y hombros torneados… Yo creo que a mí, al menos, hacer pesas me dio un cuerpo con más formas (ojo, entendiendo formas como algo que yo particularmente encuentro bonito: culo más redondeado y levantado, piernas definidas, hombro marcado…), pero nunca diría que son formas masculinas.

zoehappyfit - cosmopolitan.png
SINO EN ESTO (La imagen es de una instagramer francesa, @Zoehappyfit, es fantástica)
  • Ir al gimnasio compensa TODO LO DEMÁS: cuando hablé de los postplayas, ya mencioné que apuntarse al gimnasio no suele bastar para ver cambios, hay que hacer un poquito de dieta para perder peso, si ese es tu objetivo. Pasé muchos años yendo al gimnasio, haciendo tablas de cuerpo entero (con muy poco peso) y veinte minutos de cardio. A veces me metía a esas clases colectivas que ya sabéis que detesto… Pero no notaba nada. Seguía teniendo celulitis, flacidez…Vamos, era como no ir, no notaba ningún cambio. Y eso, teniendo en cuenta que soy una persona de naturaleza vaga y poco dada al deporte, me hacia pensar que no me compensaba nada el esfuerzo de ir tres veces a la semana a ese mundo gim que tan poco me gustaba. El caso es que, por un lado, el deporte tiene que costar un poquito, le vas cogiendo el gustirri a medida que los cambios van llegando, pero si no subes pulsaciones…es que no estás haciendo gran cosa. Por otro lado, si luego sigues comiendo igual de mal (y bebiendo y fumando), pues temas como la celulitis siguen ahí. Yo sinceramente no me esforzaba nada en el gimnasio, era ir por mantener conciencia a raya. Y luego, pues hacía mi vida de veinteañera: sales, bebes, comes basura… ¿Cómo va a notarse algo el deporte? ¡Y eso que yo ni siquiera quería adelgazar!
gymshark
¡Que alguien la detenga, está haciendo el más absoluto de los ridículos!(ironía ON) Gymshark
  • La gente me mirará/ se reirá de mí:  Es normal sentirse como una pazguata ante las pesas y las máquinas. Además, suele ser una zona del gimnasio llena de tíos cachas y ceñudos, que están dando gritos de dolor y hablando entre ellos chocando palmas como colegas que se conocen de toda la vida. Lo entiendo, impone un poco. Cuando empecé a tope en el mundo pesas, además, vivía fuera de España, mi gimnasio era interracial total, como muy de peli americana, nadie hablaba mi idioma y todo era gente gigante que me ignoraba y ocupaba MUCHO espacio. Esto fue revelador. Yo iba hecha una pequeñita a un banquito del final de la sala, cogía pesas minúsculas y empezaba a hacer los ejercicios que había sacado de alguna cuenta de Instagram. No solo me daba cuenta de que era fácil y de que podía coger más peso (lo vas viendo poco a poco y con MUCHA satisfacción ), además, nadie me miraba raro. De hecho, nadie me miraba, lo cual me daba bastante tranquilidad. Paulatinamente vas siendo una más de la sala, coincides con la misma gente y te saludas (si acaso), pero, DE VERDAD, nunca me he sentido ridícula. A veces me han corregido ejercicios, me han sugerido variaciones para trabajar mejor… Pero nada más. Ya no es nada raro ver a mujeres en las salas de pesas, hay auténticas cracks de las que coger ideas!( vaya por delante que yo soy una persona muy vergonzosa, igual esto solo me pasa a mí y a nadie más).

De verdad, animaros con las pesas. Nada malo puede depararos. Si de repente os convertís en Hulk, podéis dejarlo (y patentar vuestra fórmula). Podéis combinarlo con otros deportes o disciplinas…Lo que queráis. ¡Pero estoy convencida de que todo son ventajas!

 

 

3 respuestas a “MITOS DEL GIMNASIO (II)

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