RUTINA DE OTOÑO

¡Biennn! Por fin empieza a notarse que refresca algo (al menos por la mañana temprano). Cada vez queda menos para introducir nuevos productos y rituales en la rutina de otoño, me hace una ilusión… La verdad que ya toca. Los últimos productos del verano están por ahí coleando (hola, gel hydroboost de Neutrogena), pero tengo ganas de terminar con ellos para empezar un nuevo ciclo de belleza para este otoño invierno. Estos son mis objetivos, de la cabeza a los pies:

  • Pelo: esto me va a requerir invertir un poco de tiempo y dinero. En primer lugar quiero repasar mechas, cambiar de champú y volver al aceite de coco (que había abandonado por no encontrar el momento de aplicarlo). Me encuentro ante el clásico dilema de cortar o no: mi pelo es un ácrata que campa a sus anchas y pasa de someterse a mis órdenes. Podría dedicarle más tiempo, pero no estoy segura de querer hacerlo o de que merezca la pena: le haga lo que le haga me dura quince minutos de reloj. Siento que invertir en él es como pagarle la Universidad de Yale a un nini sin objetivos, no lo aprecia ni le saca ningún partido. Entonces, lo lógico sería cortar, no? Pues no, porque yo quiero un pelo de Yale, largo y lustroso. En fín, seguiré quejándome.

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  • Cara: quiero retinol, quiero ácido láctico y quiero vitamina C. Y los quiero ya. Se acabó el azelaico para mí (lo dejo para el próximo verano), necesito algo más fuerte en otoño, pero con este verano eterrrno se está retrasando el empezar con los ácidos. Voy a ponerme con Retinol 1% esqualeno de The Ordinary y Aceite de Marula, para empezar, alternando con vitamina C y ácido láctico. Por las mañanas, antioxidante, kilos de protección solar y mi amiga Tata H. Seguimos con la protección 50, aburrida de mis manchas, aunque satisfecha de que no hayan salido más. Me noto muy deshidratada y agradecería saber cómo acabar con esa sensación, ayer metí la cara directamente en el aceite de coco sólo para pringar mi cara y sentir de nuevo mi piel, y no una pared descascarillándose.

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  • Cuerpo: seguir comiendo sano la mayor parte del tiempo. El fin de semana pasado fui una santa y me mantuve como en un retiro espiritual en mi casa. Fue maravilloso. Eso confirma, por un lado, lo viejuna que soy (me regocijaba bastante ver las fotos de mis amigos de copas por ahí y yo al día siguiente, fresca cual lechuga, a las 8 am estaba en marcha y preguntando inocentemente que qué tal la resaca. Ja.). Pero, además, pude hacer una especie de detox involuntario basado en tener mucho trabajo, poca comida y mucha fruta y gazpacho. Me viene bien porque esta semana está viniendo cargadita de cosas…Seguir con el Maca (¿la maca?), colágeno y quizá añadir algún caprichazo más gourmet, veremos.
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Pinterest
  • Manos y pies: Me da pereza pintar las uñas en otoño – invierno. Voy a mantener una pedicura au naturel y retomaré la manicura permanente. Las manos me parecen carta de presentación fundamental, y no puedo, por lo que veo, depender de mi misma para su cuidado: ya sea por torpeza o por dejadez, mis manos a mi cargo son terribles.

Simplificar. Eso quiero. Dejar atrás productos que nunca uso, como cremas hidratantes de cuerpo, cremas suavizantes que me emplastan el pelo, utilizar mis mascarillas faciales (aunque dude un poco de su eficacia)…En fin, qué ganas de otoño…<3

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