LOS POST-PLAYA (Y CÓMO EVITAR CONVERTIRTE EN UNO DE ELLOS)

Cada vez que vuelvo de vacaciones y retomo el gimnasio, me encuentro con que está invadido de nuevos y particulares  moradores: los post-playa (P.P.). Los P.P. son unas gentes entrañables que cada año, después de vacaciones y de sufrir el shock de verse en traje de baño y no gustarse mucho, deciden apuntarse al gimnasio con la mejor de sus intenciones. Lo que suele pasar en estos casos, en un 90% de las ocasiones es que:

  1. a) pagan un mes y solo van un mes. Nunca vuelven.
  2. b) pagan tres meses y no van ni un mes. Nunca vuelven. A veces llaman para cancelar la suscripción, la vergüenza les puede y no se atreven a pisar el gimnasio ni pasa desapuntarse.

Es súper curioso este fenómeno, lo conozco bien porque llevo metida en el mundo gimnasio la friolera de unos quince años más o menos, y la fauna gimnasiera es la misma vayas donde vayas. La cuestión es que es muy triste ver a gente que realmente querría hacer algo por cambiar su cuerpo y encontrarse mejor tirar la toalla  (y el dinero) a la primera de cambio.

Pero, ¿por qué les pasa esto? Si tienes intención de apuntarte al gimnasio y durar, estas son algunas de las claves que creo que funcionan para no abandonar el gimnasio:

– Sé realista: no te apuntes a uno que esté lejos de tu casa. Si tienes que coger el coche  o caminar veinte minutos para ir al gimnasio, me juego el brazo a que es muy posible que abandones o que vayas muy, muy poco. En septiembre aún hace bueno, pero piensa en una oscura tarde de enero, caminando con frío o lluvia para ir a una tristísima clase de abdominales o para correr en una cinta mirando la pared… ¿A que no te apetece? Busca un gimnasio cercano, cómodo, al que no te dé pereza ir andando. Estás empezando y tus niveles de motivación van a tambalearse a la mínima. HAZME CASO. Esto es lo primero a tener en cuenta cuando busques dónde apuntarte.

-Sé realista: no esperes cambios durante el primer mes, ni casi casi durante los primeros dos meses. Si llevas años sin hacer nada de deporte, quizá hayas magnificado su magia. Igual que no sirve de nada apuntarse al gimnasio en mayo esperando llegar a la playa cual Adriana Lima, tampoco sirve de mucho apuntarse en septiembre y creer que en octubre serás una diosa griega. Necesitas tiempo y ser paciente, es un poco frustrante. Ah! Y prepárate para sentirte un poco pato, no tener ni idea de cómo se usan las cosas o ser un poco pringui en las clases: estás compartiendo espacio con gente que lleva años apuntada. Algunas amigas me dicen que les da vergüenza ir al gimnasio, especialmente a la sala de pesas, porque no saben usarlas y porque las miran. Yo, después de pasar esa fase, te diré que a la gente le das igual. No te lo tomes a mal, pero es que la mayoría de la gente va a entrenar a lo suyo, no se paran a analizarte mucho y en general están encantados de ayudarte con las máquinas (a veces demasiado encantados, eso es otro tema). Haz como que te da igual, recuerda: fake it till you make it!

-Sé realista: la dieta es como el 70% de todo. Recuerdo a un grupito majísimo de mi gim que ejemplifica esto a la perfección. Eran unos treintañeros adorables que hacían unas cuatro o  cinco clases de spinning semanales. Y estaban todos…hermosotes, digamos. Yo no entendía bien cómo tamaños atletas, con las palizas que se metían, estaban tan poco en forma. Pues bien, a la salida del gim encontraba la respuesta: estaban en el bar de al lado, bebiendo cerveza y comiendo torreznos y alitas de pollo. ¡Genial! No me malinterpretes, hay que disfrutar de la vida y blablablá, pero no te engañes.  Si vas al gimnasio pero sigues comiendo como hulk, o si con la excusa de ir al gimnasio aumentas tus caprichos culinarios, no adelgazarás (o lo que sea que sea tu objetivo) y no se te notará, como mucho te mantendrás (y a veces ni eso). Conclusión: te desmotivarás y te desapuntarás porque el deporte no sirve para nada (ja!). Dicen que los abdominales se hacen en la cocina…por algo será.

photo-1520334435999-d992362bb3ad
Si crees que esto es fácil, intenta hacer una.

-Sé realista: El deporte se nota, pero no vas a cambiar tu figura en dos días ni gratis total, va a costarte trabajo y esfuerzo (palabra aburrida). Es decir: sentarte en la bici estática a pedalear pesadamente mirando tu instagram no sirve para nada. ¿Es mejor que estar sentado en el sofá mirando tu instagram? Pues supongo que sí, pero realmente emplearía mi tiempo en otra cosa. Cuando iba con mi mejor amiga al gimnasio pasábamos horas tiradas en una colchoneta analizando nuestras relaciones amorosas y moviendo las piernas “haciendo culo”. ¿Estrechamos los lazos de nuestra amistad? Sí. ¿Estrechamos o endurecimos nuestros culos? NO. No me voy a cansar de este punto: si quieres cambios tiene que costarte, tiene que doler un poco,  tienes que tener agujetas y sudar. Hacer vídeos de endurece tus glúteos en seis minutos…¿de verdad te lo crees?

photo-1518310383802-640c2de311b2
Clases colectivas: o las amas o las odias.

– Sé realista: no te metas en clases o actividades que no te gusten o abandonarás en cuanto puedas. Yo odio bailar y las coreografías: así que las clases de aerobic, step o zumba me espantan. Correr en cinta o el cardio en general me aberra: recuerdo con horror correr los quince minutos de calentamiento que me decía el monitor, era aburrido, me bajaba de la cinta con ganas de irme a mi casa a asumir que siempre sería una vaga y que el deporte no era para mí. El pilates o el yoga…qué decir: estar sentada rodeada de gente pensando en mis neuras más primarias y salir absolutamente desquiciada de una clase que se supone que debía ser relajante. El spinning o ciclo indoor me parecía una especie de campamento nazi de gente feliz de sufrir y que se imaginaban  a sí mismos subiendo el Tourmalet, con un monitor que gritaba cosas motivantes. A mí me motivaba al suicidio.  Las clases de gimnasia de mantenimiento rodeada de señoras de 70 años que parecían estar más en forma que yo…thanksbutnothanks. Bodypump, mantenimento físico, abdominales… En fin. El mundo clases colectivas era una tortura para mí hasta que encontré las pesas y, finalmente,  fui feliz y más buenorra y encontré mi lugar en el mundo gimnasiero. Conclusión: en serio, busca algo que te guste, no vayas a clases que odies ni hagas cosas que te aburran mucho.

Y ya, pequeño popurrí de consejos varios que me han funcionado:

0d82983c8b49c12a2d24a095cf787f34
¿Crees que vestida con ropa anchorra de andar por casa sería igual? Imagen: zimbio

–  ve guapa, ponte ropa bonita y que te guste, invierte en ropa deportiva que te haga sentir bien. Los que van con camisetas de promoción de Unión Fenosa, con pantalones anchorros y viejillos, con deportivas de hace 15 años…¡esos abandonan antes! A nadie le gusta hacer cosas en público vestido con ropa no especialmente favorecedora y, encima,  sintiéndose inseguro o ridículo. Además, el efecto de gastarte el dinero en algo implica un cierto grado de compromiso. No tienes que gastarte un pastizal, hay ropa deportiva de todos los precios.

No falles ni un solo lunes: la teoría de los lunes supone que empezar la semana bien motiva a continuar en un círculo virtuoso de motivación + deporte. Y ve al gimnasio cada día que puedas. Pasa mucho que una semana te propones ir seis días al gimnasio y acabas yendo uno: imprevistos, compromisos, pereza. Este punto es importante. Ir dos días al gimnasio es mejor que nada, pero no suele notarse. Lo ideal sería ir cuatro. ¡Mínimo tres!

-Deja el móvil en la taquilla. Esto a veces me lo salto, porque llevo música, pero sería mejor que te olvidaras de chatear o de comprar online haciendo deporte. Tienes que concentrarte. Quita los datos (si lo necesitas para oír música, llévala descargada) y céntrate en lo que estás haciendo. Yo he llegado hasta a leer un ebook en el gimnasio…eeeehhh, no!

Dicho esto, ya estás tardando en apuntarte al gimnasio. Y yo lo dejo aquí que me bajo a hacer pierna… 😉

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: